El refrigerante circula por el circuito de climatización cambiando de presión, temperatura y estado durante las diferentes fases del ciclo. Este proceso permite absorber calor en el evaporador y liberarlo posteriormente a través del condensador.
Los sistemas de aire acondicionado de automoción han utilizado diferentes refrigerantes a lo largo del tiempo. Actualmente, R134a y R1234yf son dos de los más habituales en el parque móvil, dependiendo principalmente de la antigüedad y diseño del vehículo.
Utilizar el refrigerante correcto es imprescindible para garantizar el funcionamiento del sistema y realizar las operaciones de mantenimiento conforme a las especificaciones correspondientes.